Introspectivo.
Poeta adicto al portal
A veces, echo de menos esa sonrisa que me desgarra a menudo el corazón.
Que lo calienta, como si a fuego lento lo tuviera en cocción.
Entonces extraño también, esos abrazos de fuego
que arden mi piel al tocarme. Me arden en el buen sentido.
Me queman , pero solo lo suficiente, para generar un suave placer.
Me haces llorar de la risa y reir después del llanto,
me amas tiernamente, me cuidas, me das aliento.
Por eso te extraño, si te veo lejos. Más allá de mi horizonte.
y mirando fijo el suelo, uso un charco como espejo,
y solo veo una mueca sin color.
Te extraño tanto, pero entiendo el adiós.
Que lo calienta, como si a fuego lento lo tuviera en cocción.
Entonces extraño también, esos abrazos de fuego
que arden mi piel al tocarme. Me arden en el buen sentido.
Me queman , pero solo lo suficiente, para generar un suave placer.
Me haces llorar de la risa y reir después del llanto,
me amas tiernamente, me cuidas, me das aliento.
Por eso te extraño, si te veo lejos. Más allá de mi horizonte.
y mirando fijo el suelo, uso un charco como espejo,
y solo veo una mueca sin color.
Te extraño tanto, pero entiendo el adiós.