El quijote
Poeta recién llegado
Estando persiguiendo aquella curiosa risa tuya,
tus manos formaban figuras, siluetas alrededor nuestro…
Caen del suelo los pasos, donde las nubes tocan nuestra canción,
tus ojos combinan con la tarde, como aretes… Como pendientes, las estrellas de la luna...
Estando sentado, en un estado de cordialidad con tus pensares y sonares
me doy cuenta de que no es la única razón para seguir pensándote,
sino mas allá de tus cabellos, más allá de tus ojos, más allá de ti,
se reúnen los colores fundidos que dan vida a la realidad...
Los días continúan,
largos o cortos según las hojas caigan detrás de nuestras cortinas,
los días corren al segundo próximo,
intentando pescar tu próximo gesto,
estos días donde tus palabras rocían de arcoíris mis grises…
tus manos formaban figuras, siluetas alrededor nuestro…
Caen del suelo los pasos, donde las nubes tocan nuestra canción,
tus ojos combinan con la tarde, como aretes… Como pendientes, las estrellas de la luna...
Estando sentado, en un estado de cordialidad con tus pensares y sonares
me doy cuenta de que no es la única razón para seguir pensándote,
sino mas allá de tus cabellos, más allá de tus ojos, más allá de ti,
se reúnen los colores fundidos que dan vida a la realidad...
Los días continúan,
largos o cortos según las hojas caigan detrás de nuestras cortinas,
los días corren al segundo próximo,
intentando pescar tu próximo gesto,
estos días donde tus palabras rocían de arcoíris mis grises…