Amo de tu rostro
la presencia inteligente
el contraste de alegrías y tristezas
tus años... en gestos de armonía.
Amo en tus cejas, asombros y preguntas
de tus ojos la conquista de mi mundo
confesiones de tus labios recostados en los míos.
Amo de tu cuello la piel imantada en mis deseos
de tus hombros la inocencia de mujer
de tus brazos la asfixiada de mi soledad
de tus manos, seguridad, refugio
y la presión de mensajes emergentes
cuando en juegos y aventuras
tus dedos en mi cuerpo, sus verdades escriben.
Amo de tu espalda, los cambiantes recorridos
de tu cola y mi mente en blanco, la unión enamorada.
Amo de tus pechos, tu todo en cada una de sus partes
en tu vientre las sensaciones que me vuelan
en tu bello perderme, con pasión irrefrenable.
Amo de tus piernas lo desconocido a conocer
y amo de tus pies
suelos pisados de sueños colmados.