Halloran
Poeta asiduo al portal
MÁS ALLÁ
Cuando llega en oleadas
el placer que sobrecoge,
cuando otro pecho desnudo
es refugio y nos acoge,
cuando la muerte más dulce
se nos dibuja en la cara
y nos dejamos llevar
más allá, más, más allá...
Cuando del beso rozado
nos nace el beso profundo,
cuando sin hablar palabra
vuelvo hasta ti y me hundo,
cuando tememos llamar
la atención del vecindario
y nos dejamos llevar
más allá, más, más allá...
Cuando somos un concierto
de caricias y suspiros,
cuando bebemos la vida
y latimos sus latidos,
cuando la noche no duerme
y el día no ha amanecido
y nos dejamos llevar
más allá, más, más allá...
es el momento del cuerpo
y el instante del alma,
es esa vibrante calma
que nos recorre y nos llena,
es el ser siendo dos seres
que se diluyen en uno
que enloquece de placeres
y se olvida del ayuno
obligatorio y perverso
que padeció anteriormente:
somos, soy, eres, vivimos,
agua, tierra, aire, fuego,
siento, sientes, nos sentimos,
amamos, amas, me muero.
Cuando llega en oleadas
el placer que sobrecoge,
cuando otro pecho desnudo
es refugio y nos acoge,
cuando la muerte más dulce
se nos dibuja en la cara
y nos dejamos llevar
más allá, más, más allá...
Cuando del beso rozado
nos nace el beso profundo,
cuando sin hablar palabra
vuelvo hasta ti y me hundo,
cuando tememos llamar
la atención del vecindario
y nos dejamos llevar
más allá, más, más allá...
Cuando somos un concierto
de caricias y suspiros,
cuando bebemos la vida
y latimos sus latidos,
cuando la noche no duerme
y el día no ha amanecido
y nos dejamos llevar
más allá, más, más allá...
es el momento del cuerpo
y el instante del alma,
es esa vibrante calma
que nos recorre y nos llena,
es el ser siendo dos seres
que se diluyen en uno
que enloquece de placeres
y se olvida del ayuno
obligatorio y perverso
que padeció anteriormente:
somos, soy, eres, vivimos,
agua, tierra, aire, fuego,
siento, sientes, nos sentimos,
amamos, amas, me muero.