Nommo
Poeta veterano en el portal
Amo tus manos, que están sobre tus senos.
Amo tus senos, que son encantadores.
Y tus orejas, que escuchan mis latidos, en Stereo.
Tus piernas, que se abren y son gráciles.
Soy creador disminuido. El latido soy yo. Yo soy manifiesto.
Estoy expuesto y soy robusto. Palpo tu busto.
A priori, no soy nada. Sólo un hada que maneja una espada, y que se baña en una cascada.
Todo, muy sencillo. Para sacarle brillo a tu canalillo.
Entre tus pechos, cabe un vaso de agua.
Me abofeteas una mejilla. Pongo la otra. Y me haces la zancadilla. No hubo suerte.
Pero me alegro de volver a verte.
Me llevo tus calcetines, como recompensa.
Me llevo tu bolsa de cacahuetes.
Me llevo el cucuruchito de maní... Y me tiras piedras.
Es nuestro amor, a veces, rufián. Es nuestro amor, trepador como la hiedra.
Amo tus senos, que son encantadores.
Y tus orejas, que escuchan mis latidos, en Stereo.
Tus piernas, que se abren y son gráciles.
Soy creador disminuido. El latido soy yo. Yo soy manifiesto.
Estoy expuesto y soy robusto. Palpo tu busto.
A priori, no soy nada. Sólo un hada que maneja una espada, y que se baña en una cascada.
Todo, muy sencillo. Para sacarle brillo a tu canalillo.
Entre tus pechos, cabe un vaso de agua.
Me abofeteas una mejilla. Pongo la otra. Y me haces la zancadilla. No hubo suerte.
Pero me alegro de volver a verte.
Me llevo tus calcetines, como recompensa.
Me llevo tu bolsa de cacahuetes.
Me llevo el cucuruchito de maní... Y me tiras piedras.
Es nuestro amor, a veces, rufián. Es nuestro amor, trepador como la hiedra.
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