Carlos Gabriel Plenazio
Gabriel varón gay enfermero
El día fue bebido de un solo sorbo por mis ventanas,
y la noche más que noche fue silencio,
que ganas de gritar, pero que asombro, nadie escucha,
la fuente tararea la escurrida bruma,
y el corazón marca en tic tac la consabida pena.
Que ganas de arañar hasta la arena,
el muro de quimeras.
Y desahogar al naufrago
que erra por mi tierra.
Pero no me dejas,
pero no me dejas.
Que ganas de acabar con tus complejos,
de que si es obesa, la luna, y son ciegas las estrellas.
átame la huella al pie, que quiero andar,
Lejos, mas lejos, mucho mas lejos,
que el adiós.
y la noche más que noche fue silencio,
que ganas de gritar, pero que asombro, nadie escucha,
la fuente tararea la escurrida bruma,
y el corazón marca en tic tac la consabida pena.
Que ganas de arañar hasta la arena,
el muro de quimeras.
Y desahogar al naufrago
que erra por mi tierra.
Pero no me dejas,
pero no me dejas.
Que ganas de acabar con tus complejos,
de que si es obesa, la luna, y son ciegas las estrellas.
átame la huella al pie, que quiero andar,
Lejos, mas lejos, mucho mas lejos,
que el adiós.