Lope
Poeta adicto al portal
Eres el aire que golpea contra mí ser,
eres el alba de cada amanecer.
Eres de mi vida esa mujer
y mi vida, eres tú lo sé.
Eres la única que puede tocar mi cuerpo,
no importa cuánto tiempo pase.
Porque aún que se a ruge mi embase,
tendrá tu nombre sin tiempo de caducidad.
Hoy la verdad verdadera es tu nombre,
no hay ladera de mi vida sin ti.
Pues cuando el sol se esconde,
hay sombras que me persiguen hasta el fin del mundo.
No hay mar profundo,
ni profundidad absoluta,
que pueda esconderte de mí.
Pues yo navegaré por cada ruta,
aún que se me escapen lo segundos,
tú no te me escaparás.
Eres la capataz de mi vida,
eres la saliva de mi boca.
Tú me provocas
más que la bebida.
eres el alba de cada amanecer.
Eres de mi vida esa mujer
y mi vida, eres tú lo sé.
Eres la única que puede tocar mi cuerpo,
no importa cuánto tiempo pase.
Porque aún que se a ruge mi embase,
tendrá tu nombre sin tiempo de caducidad.
Hoy la verdad verdadera es tu nombre,
no hay ladera de mi vida sin ti.
Pues cuando el sol se esconde,
hay sombras que me persiguen hasta el fin del mundo.
No hay mar profundo,
ni profundidad absoluta,
que pueda esconderte de mí.
Pues yo navegaré por cada ruta,
aún que se me escapen lo segundos,
tú no te me escaparás.
Eres la capataz de mi vida,
eres la saliva de mi boca.
Tú me provocas
más que la bebida.