Flor de agosto
Poeta que considera el portal su segunda casa
Llegaste a mi como una sombra.
Entonces el terror de tu compañía acechó mis sentidos. Tomó posesión del tiempo y no supe leer mi reloj.
El día fue noche y la noche fue día. Tal fue mi confusión.
Pero...¿que me pasó?
Tan alerta, tan segura de mi misma, tan confiada, mujer moderna e independiente ...he llegado a ser inspiración... Eso me han dicho.
Caí en un trance que desarrollaste con paciencia, porque ¡te tomó años! Y ahora que miro el retrovisor, me doy cuenta del proceso.
No sé que me sorprende más, si tu proceso lento de embabucar o el que yo haya caído en tu trampa. ¡Pues es que no soy mujer cualquiera!
El que no haya podido ver tras la máscara que vestías señala la ingenuidad y vulnerabilidad que descubriste en mi. Ya veo que he sido como cualquier otra.
Bajo el disfraz de amistad, creando espacios manipulados, espacios de ilusión, con tus palabras dulces y motivos ocultos, eventualmente caí.
Y caí de culo! Caí feliz!
Pensando que era real. Cuando la realidad es que te ibas inventando con mi propia ilusión y llegó a ser demasiado para tú personificar.
Hoy con tanta claridad veo, como una película en cámara lenta, lo que has hecho. Atónita después de los he hechos.
Fui un conejillo de Indias para tu colección.
Un amor construido en el castillo de mi mente, de pasiones inventadas, de un corazón que explotaba, de tu profunda mirada.
Y el castillo construido en las arenas de mi mente sufrió el castigo de la ola que llegó como la sombra que eres, derrumbando la evidencia de tu masacre de amor.
Entonces el terror de tu compañía acechó mis sentidos. Tomó posesión del tiempo y no supe leer mi reloj.
El día fue noche y la noche fue día. Tal fue mi confusión.
Pero...¿que me pasó?
Tan alerta, tan segura de mi misma, tan confiada, mujer moderna e independiente ...he llegado a ser inspiración... Eso me han dicho.
Caí en un trance que desarrollaste con paciencia, porque ¡te tomó años! Y ahora que miro el retrovisor, me doy cuenta del proceso.
No sé que me sorprende más, si tu proceso lento de embabucar o el que yo haya caído en tu trampa. ¡Pues es que no soy mujer cualquiera!
El que no haya podido ver tras la máscara que vestías señala la ingenuidad y vulnerabilidad que descubriste en mi. Ya veo que he sido como cualquier otra.
Bajo el disfraz de amistad, creando espacios manipulados, espacios de ilusión, con tus palabras dulces y motivos ocultos, eventualmente caí.
Y caí de culo! Caí feliz!
Pensando que era real. Cuando la realidad es que te ibas inventando con mi propia ilusión y llegó a ser demasiado para tú personificar.
Hoy con tanta claridad veo, como una película en cámara lenta, lo que has hecho. Atónita después de los he hechos.
Fui un conejillo de Indias para tu colección.
Un amor construido en el castillo de mi mente, de pasiones inventadas, de un corazón que explotaba, de tu profunda mirada.
Y el castillo construido en las arenas de mi mente sufrió el castigo de la ola que llegó como la sombra que eres, derrumbando la evidencia de tu masacre de amor.