SALDIO CORAL
Poeta recién llegado
Puro, ciudad codiciada, erguida alrededor de un oasis, en medio de un desierto muy árido; habitada por por diamantes, rosas y orquídeas. Todos ahelaban conquistarla, pero nadie se atrevía por su imponente aspecto; poseía torres fortificadas, centinelas apostados en ellos; sus puertas eran de hierro macizo y sus muros se elevaban más alla de los cielos. ¿Qué ejército doblegaría tal ciudad? ¿Qué arma podría hacer mella en su infinito ejército? si hasta los árboles y las nubes eran sus aliados.
Sin embargo, cierto día cayó súbitamente; sus muros fueron hechas cenizas, sus puertas fundidas, casi todos sus habitantes fenecieron; todo quedó destruido, habían vísceras regadas por todas partes, cuerpos descuratizados de los cuales manaba sangre casi caliente. De aquellos habitantes -que aún no tenían aros en los dedos- que no hallaron como escapar hacía la fortaleza más cercana (que era la fortaleza de la Pierda ) no sobrevivió ninguno; sus corazones fueron arrancaron de sus cuerpos para luego quemarlos, pero... logran moverse como reptiles, hasta caminar pueden caminar.
¿Qué pasó?, ¿Por que cayeron?
Sus propios ojos y oidos fueron sus verdugos, llamas salieron de ellos, los consumieron como paja seca; pues sus ojos vieron fíjamente lo que no debían y sus oidos oyeron atentamente lo incorrecto.
Hoy caminan por el mundo persiguiendo sombras, aveces hacen -para sí- collares de estrellas, trajes de algodón; Huyen -inexplicablemente- de la fortaleza de la Piedra, donde aquellos que se acercan logran olvidar sus penurias, su culpabilidad, su verguenza y pueden adquirir nueva vida.
Sin embargo, cierto día cayó súbitamente; sus muros fueron hechas cenizas, sus puertas fundidas, casi todos sus habitantes fenecieron; todo quedó destruido, habían vísceras regadas por todas partes, cuerpos descuratizados de los cuales manaba sangre casi caliente. De aquellos habitantes -que aún no tenían aros en los dedos- que no hallaron como escapar hacía la fortaleza más cercana (que era la fortaleza de la Pierda ) no sobrevivió ninguno; sus corazones fueron arrancaron de sus cuerpos para luego quemarlos, pero... logran moverse como reptiles, hasta caminar pueden caminar.
¿Qué pasó?, ¿Por que cayeron?
Sus propios ojos y oidos fueron sus verdugos, llamas salieron de ellos, los consumieron como paja seca; pues sus ojos vieron fíjamente lo que no debían y sus oidos oyeron atentamente lo incorrecto.
Hoy caminan por el mundo persiguiendo sombras, aveces hacen -para sí- collares de estrellas, trajes de algodón; Huyen -inexplicablemente- de la fortaleza de la Piedra, donde aquellos que se acercan logran olvidar sus penurias, su culpabilidad, su verguenza y pueden adquirir nueva vida.
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