...
Un olor nauseabundo
emanaba discreto
de los charcos de sangre.
En el suelo quedaron los cuerpos mutilados,
y lejos de la escena
la crueldad de los hombres
festejaba con vino.
- Y Dios en donde estaba?
Preguntaba dolida
la esposa de uno de ellos-
La gente aglomerada,
la luz de los faroles,
el ruido de los carros,
la sombra de la muerte.
Y el dolor sin respuesta
para los inocentes...
german g
Un olor nauseabundo
emanaba discreto
de los charcos de sangre.
En el suelo quedaron los cuerpos mutilados,
y lejos de la escena
la crueldad de los hombres
festejaba con vino.
- Y Dios en donde estaba?
Preguntaba dolida
la esposa de uno de ellos-
La gente aglomerada,
la luz de los faroles,
el ruido de los carros,
la sombra de la muerte.
Y el dolor sin respuesta
para los inocentes...
german g