Lexema
Poeta que considera el portal su segunda casa
Ella se a persona en medio
de la soledad de un cuarto
vacío, con táctica de asedio,
lisonjas, seseos y ungüento.
Esponja de miel es su boca,
su lengua es el panal
Destilando plumas de oca
suaves como un canal
de aguas mansas sobre
piedras afiladas de mar.
Ella titiritera mis manos
induciéndolas al mal.
una auto-complacencia
inunda mi ser de pecado,
y aunque no deseado...
Lo disfrutó a conciencia.
Yo soy un simple tren
en las lineas de su juego
sin marcha atrás, y puedo,
mas... gusto el desenfren.
Recurro a la ignorancia
como alegato al escrutinio
y sabiendo su designio
sucumbo a su arrogancia.
Me persigue en la ducha.
Escondida bajo la sabana
monta guardia para la lucha
y en mi soledad se a persona.
tan tangible como puede.
Su estreches me acomoda
como la hendidura de virgen,
tan ceñida hasta que sucede
lo esperado inesperado,
envuelto en mi mano
se esconde y sonrojado
se frota una y otra, y otra...
de la soledad de un cuarto
vacío, con táctica de asedio,
lisonjas, seseos y ungüento.
Esponja de miel es su boca,
su lengua es el panal
Destilando plumas de oca
suaves como un canal
de aguas mansas sobre
piedras afiladas de mar.
Ella titiritera mis manos
induciéndolas al mal.
una auto-complacencia
inunda mi ser de pecado,
y aunque no deseado...
Lo disfrutó a conciencia.
Yo soy un simple tren
en las lineas de su juego
sin marcha atrás, y puedo,
mas... gusto el desenfren.
Recurro a la ignorancia
como alegato al escrutinio
y sabiendo su designio
sucumbo a su arrogancia.
Me persigue en la ducha.
Escondida bajo la sabana
monta guardia para la lucha
y en mi soledad se a persona.
tan tangible como puede.
Su estreches me acomoda
como la hendidura de virgen,
tan ceñida hasta que sucede
lo esperado inesperado,
envuelto en mi mano
se esconde y sonrojado
se frota una y otra, y otra...
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