mistenig
Poeta recién llegado
Destrozadlos, seres indignos de vida, escoria del mundo,
aniquiladlos, que no sea dios si no yo quien os excomulgue,
seres vacios y diabólicos, sus palabras causan escalofríos en mi enervada mente,
sus miradas me traen del infierno que llevo dentro, a las más incomodas perturbaciones.
Sus viseras serán mi alimento, como el fin que atañe a la muerte en un monumento,
sus gritos de dolor, me recordaran la agonía de mi sufrimiento,
y Traerán a este cadáver hambriento el perdón del remordimiento,
El cielo dejara de ser impío, y serán juzgado por sus viles actuaciones,
la sangre desbordante de sus mutilados cuerpos, saciaran mi sed y mis pasiones,
y danzare entre ustedes mientras empalizados, escucho la sinfonía de sus agonías,
y escucharas mi voz, el latir de mi corazón, mis sollozos no los podrás olvidar ni en tú otra vida,
Ni la locura te traerá el olvido, ni las divinidades perdonaran la humillación por la que pase,
Y arderas en llamas después de morir en cuerpo, por que acabare también con tu alma,
Así que limítate a rezar, por que yo ya olvide que es perdonar.
aniquiladlos, que no sea dios si no yo quien os excomulgue,
seres vacios y diabólicos, sus palabras causan escalofríos en mi enervada mente,
sus miradas me traen del infierno que llevo dentro, a las más incomodas perturbaciones.
Sus viseras serán mi alimento, como el fin que atañe a la muerte en un monumento,
sus gritos de dolor, me recordaran la agonía de mi sufrimiento,
y Traerán a este cadáver hambriento el perdón del remordimiento,
El cielo dejara de ser impío, y serán juzgado por sus viles actuaciones,
la sangre desbordante de sus mutilados cuerpos, saciaran mi sed y mis pasiones,
y danzare entre ustedes mientras empalizados, escucho la sinfonía de sus agonías,
y escucharas mi voz, el latir de mi corazón, mis sollozos no los podrás olvidar ni en tú otra vida,
Ni la locura te traerá el olvido, ni las divinidades perdonaran la humillación por la que pase,
Y arderas en llamas después de morir en cuerpo, por que acabare también con tu alma,
Así que limítate a rezar, por que yo ya olvide que es perdonar.