¡Bésame!
Son tus labios ambrosía,
que devoro con fruición.
¡Acaríciame!
Tus dedos sobre mi piel
arrepíos de placer.
Exígeme,
tus deseos sangraré
hasta que me digas basta.
Pídeme
y mordiscos te daré
en el centro de tu alma.
Sáciame,
en tus pechos beberé
tu esencia toda.
Abrásame
en tus besos incendiarios
arderá mi corazón
¡Dejame!
abrasado y vaciado
por tu absorbente pasión.
Mátame,
de placer entre tus brazos
consúmeme.
Y en tus brazos
reposando mi cabeza
en tus pechos, dulce almohada,quedaré.
::
::
::