MATER LACRIMOSA
El sauce llora sus lágrimas de sangre
sobre la tierra baldía.
La roca se corona con el casco oxidado de un soldado
mientras las dalias reverencian al cadáver de la rosa.
¡Cómo es triste la canción del avefría!
Zarzales y yedras bajo la lluvia florecida de agapantos
recubren lo que fue el recuerdo de una vida
una vieja fotografía revestida de silencio
un cenotafio sin cenizas ignorante del destino del cadáver.
Un aleteo de libélulas bordonea
como el apícola rumor que trae la tarde
como antes fue el ronroneo de motores de avión.
El mar tiene la misión de apaciguar los éxtasis de la canícula
y las gaviotas picotean en las cuencas de ojos yertos
Allí renacerán jubilosas las vigilias y las flores para ofrendar a los héroes.
En el lejano horizonte la bruma avanza con alas de sueños rotos
pronto cegará tus ojos y podrás volver a la utopía
dejando correr tu sangre entre mis dedos cariciosos, oh mía.
Traen las aves canoras en sus picos melodías de laúd
y vuelan sobre la carne rosada de las ninfas que brotan entre las rocas
Translúcidos oropeles revisten los feéricos castillos
y en sus espejos cariados flotan el hálito y el veneno
Recuerdan vidas pasadas.
Las almenas florecidas de armaduras sin un cuerpo
se adornan con relojes pasajeros
de los que brotan músicas y ojos negros.
Como capa o sábana mortuoria la llanura se extiende
mostrando las piedras frías
la noche te traerá de nuevo hasta el frente de batalla
y serás en la mañana la mater lacrimosa
que alumbrará nuevos muertos.
Ilust.: Gerges Grosz. "Peace".
El sauce llora sus lágrimas de sangre
sobre la tierra baldía.
La roca se corona con el casco oxidado de un soldado
mientras las dalias reverencian al cadáver de la rosa.
¡Cómo es triste la canción del avefría!
Zarzales y yedras bajo la lluvia florecida de agapantos
recubren lo que fue el recuerdo de una vida
una vieja fotografía revestida de silencio
un cenotafio sin cenizas ignorante del destino del cadáver.
Un aleteo de libélulas bordonea
como el apícola rumor que trae la tarde
como antes fue el ronroneo de motores de avión.
El mar tiene la misión de apaciguar los éxtasis de la canícula
y las gaviotas picotean en las cuencas de ojos yertos
Allí renacerán jubilosas las vigilias y las flores para ofrendar a los héroes.
En el lejano horizonte la bruma avanza con alas de sueños rotos
pronto cegará tus ojos y podrás volver a la utopía
dejando correr tu sangre entre mis dedos cariciosos, oh mía.
Traen las aves canoras en sus picos melodías de laúd
y vuelan sobre la carne rosada de las ninfas que brotan entre las rocas
Translúcidos oropeles revisten los feéricos castillos
y en sus espejos cariados flotan el hálito y el veneno
Recuerdan vidas pasadas.
Las almenas florecidas de armaduras sin un cuerpo
se adornan con relojes pasajeros
de los que brotan músicas y ojos negros.
Como capa o sábana mortuoria la llanura se extiende
mostrando las piedras frías
la noche te traerá de nuevo hasta el frente de batalla
y serás en la mañana la mater lacrimosa
que alumbrará nuevos muertos.
Ilust.: Gerges Grosz. "Peace".