lomafresquita
Poeta que no puede vivir sin el portal
Despierta un latido
en el filo de la noche,
pregonero de la fragua
del incipiente horizonte.
Unos ojos niños,
en el umbral de las horas,
transcienden al cigüeñal de la torre.
¡Ay! Aliento de vida, cordón umbilical, luz y lluvia;
se encienden los candiles del amor,
rebosa el cáliz de la almendra.
Despierta un latido
en el filo de la noche,
sin saber cómo...
ni por qué.