BESTIA
Poeta recién llegado
MATUTINO
Amanece y en él piensa,
le traza una sonrisa a la cara
a veces un sentimiento sorpresa
viene a ponerle en el día rara…
El radio comienza,
Bob Dylan tiene razón,
mi alma se cuece a su sazón
y la resignación pone la mesa;
ella está detrás de la mirada,
a través, el mundo es hermoso,
aunque deje de ser piadoso
mi vida no estará más enredada.
Adelante; habla la necesidad,
me sofoca levemente y desespero
el humo del cigarro dice que muero
a velocidad pestilente en obscuridad;
la amo con cruel necedad,
cuando todo se extingue
hasta la flama que distingue
el reciente degenere de la soledad.
Ella lo espera
y yo aprendo a vivir así…
Amanece y en él piensa,
le traza una sonrisa a la cara
a veces un sentimiento sorpresa
viene a ponerle en el día rara…
El radio comienza,
Bob Dylan tiene razón,
mi alma se cuece a su sazón
y la resignación pone la mesa;
ella está detrás de la mirada,
a través, el mundo es hermoso,
aunque deje de ser piadoso
mi vida no estará más enredada.
Adelante; habla la necesidad,
me sofoca levemente y desespero
el humo del cigarro dice que muero
a velocidad pestilente en obscuridad;
la amo con cruel necedad,
cuando todo se extingue
hasta la flama que distingue
el reciente degenere de la soledad.
Ella lo espera
y yo aprendo a vivir así…
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