Hermano de Jorge
Poeta recién llegado
La melancolía secuestró sus ojos.
Sientes la punzada en el pecho,
oyes voces que saben que debes hacer,
no escuchas nada.
Andas,
los pies deciden el camino,
tienes que cometer errores,
los tuyos.
Jamás dirías que la ciudad
era tan oscura,
que los gatos pudieran reírse en tu cara
mientras rebuscan en la basura,
quizás debieras unirte a su fiesta de la mierda.
Pero ella te coge la mano sin avisar,
todo parece estar más claro.
Sigue la punzada en el pecho,
los maullidos del callejón son cada vez más fuertes.
Sientes la punzada en el pecho,
oyes voces que saben que debes hacer,
no escuchas nada.
Andas,
los pies deciden el camino,
tienes que cometer errores,
los tuyos.
Jamás dirías que la ciudad
era tan oscura,
que los gatos pudieran reírse en tu cara
mientras rebuscan en la basura,
quizás debieras unirte a su fiesta de la mierda.
Pero ella te coge la mano sin avisar,
todo parece estar más claro.
Sigue la punzada en el pecho,
los maullidos del callejón son cada vez más fuertes.