Mayo
Nos nace la mirada bajo
el vigésimo primer reloj
de mayo que se vislumbra
eterno en el acontecer
de sus lenguas.
La necrosis
hace parte de la plataforma,
sangra en la arena
haciendo equilibrio en las astillas.
A término vencido – se precipita la caída-
y a medios grises se replican los cristales;
arde la herida disimulando
la sal tras bambalinas.
Me queda
a gritos la promesa de no cortar
el cordón umbilical de esta
soledad imperfecta…
Nos nace la mirada bajo
el vigésimo primer reloj
de mayo que se vislumbra
eterno en el acontecer
de sus lenguas.
La necrosis
hace parte de la plataforma,
sangra en la arena
haciendo equilibrio en las astillas.
A término vencido – se precipita la caída-
y a medios grises se replican los cristales;
arde la herida disimulando
la sal tras bambalinas.
Me queda
a gritos la promesa de no cortar
el cordón umbilical de esta
soledad imperfecta…