poetakabik
Poeta veterano en el portal
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Me abrazas en el tiempo y la distancia,
mientras mí pensamiento vuela y vuela,
se filtra en la rendija de mí mente, se cuela,
el recuerdo fugaz de aquella estancia.
Allá donde paramos los relojes,
donde el tiempo detuvo su mirada,
y nosostros recostados en la almohada,
nos pudimops sentir como unos dioses.
Tu infinito me dió mí permanencia,
yo te ofrecí mí vida en un instante,
y comenzó a volar como distante,
el tiempo del dolor y de la asusencia.
Nos quisimos hasta arder como una hoguera,
consumiendo nuestras almas e ilusiones,
y hoy me encuentro buscando en los rincones
el recuerdo que quedó, más si pudiera,
a ese tiempo de ayer yo te volviera.[/center:1ec3015a4c]
Me abrazas en el tiempo y la distancia,
mientras mí pensamiento vuela y vuela,
se filtra en la rendija de mí mente, se cuela,
el recuerdo fugaz de aquella estancia.
Allá donde paramos los relojes,
donde el tiempo detuvo su mirada,
y nosostros recostados en la almohada,
nos pudimops sentir como unos dioses.
Tu infinito me dió mí permanencia,
yo te ofrecí mí vida en un instante,
y comenzó a volar como distante,
el tiempo del dolor y de la asusencia.
Nos quisimos hasta arder como una hoguera,
consumiendo nuestras almas e ilusiones,
y hoy me encuentro buscando en los rincones
el recuerdo que quedó, más si pudiera,
a ese tiempo de ayer yo te volviera.[/center:1ec3015a4c]