![]()
Cuando el mar muestre sus hondonadas
y las arenas se pueblen de pinos,
me adentraré en la oquedad de tu pecho
cual espumosa y trepidante ola.
Cuando sea nube en el cielo
y polvo en el camino,
me abrazaré a tu sombra
tras la huella de tu luz.
Cuando las montañas diluyan su corazón
en las aguas dulces del deseo,
y mi sed sobrepase todos los anhelos,
abrevaré en las fuentes de tus labios
para morir de amor en ellos.
Un muy profundo e inmenso amor es el que emana de tus versos querida amiga Isabel, siempre una maravilla y una gran alegría disfrutar de tus letras, todos los aplausos a tu obra.Besos con todo el cariño, felices días.