Kein Williams
Poeta fiel al portal
Me besa y dice adiós
se queda ahí acostada
ya no me dice nada
se fue ya con Dios.
Mis lágrimas la humedecen
un dolor en mi crece y crece
es el llanto amargo de la despedida
de dos que juraron amarse toda la vida.
Esa enfermedad fue nuestra cárcel
cuatro años luchando contra el cáncer
un martirio que sufriste corporalmente
mientras yo me quedaba impotente.
No podía ayudarte a minorizar el dolor
todo el mundo desfiguro su color
tú solamente me tenías a tu lado
todos se fueron te habían abandonado.
Lo tenía todo y lo perdí al perderte
no es lo mismo un adiós con la muerte
el doctor quiere cubrirte el rostro
pero yo quiero recordar lo de nosotros.
Le pido por favor un minuto a solas
el forense espera para hacerte al autopsia
y yo siento que tu alma me abraza
la pasión del amor no pierde la esperanza.
Pero no has de despertar tú cumples tu palabra
si me dijiste adiós, adiós ha de ser mi cielo
estoy soportando solo estas horas macabras
buscando en tus manos el último consuelo.
Ya es tiempo de irme con tu despedida
me llevo mi sombrero, y el alma partida
pero tranquiliza saber que ya no sufres
que serás la estrella que siempre me alumbre.
Adiós mi amor alquilaste en el cielo
yo me voy del hospital y el sol no regresa
lo olvidaste tal vez encima de la mesa
o quizás está esperando que nos reencontremos.
se queda ahí acostada
ya no me dice nada
se fue ya con Dios.
Mis lágrimas la humedecen
un dolor en mi crece y crece
es el llanto amargo de la despedida
de dos que juraron amarse toda la vida.
Esa enfermedad fue nuestra cárcel
cuatro años luchando contra el cáncer
un martirio que sufriste corporalmente
mientras yo me quedaba impotente.
No podía ayudarte a minorizar el dolor
todo el mundo desfiguro su color
tú solamente me tenías a tu lado
todos se fueron te habían abandonado.
Lo tenía todo y lo perdí al perderte
no es lo mismo un adiós con la muerte
el doctor quiere cubrirte el rostro
pero yo quiero recordar lo de nosotros.
Le pido por favor un minuto a solas
el forense espera para hacerte al autopsia
y yo siento que tu alma me abraza
la pasión del amor no pierde la esperanza.
Pero no has de despertar tú cumples tu palabra
si me dijiste adiós, adiós ha de ser mi cielo
estoy soportando solo estas horas macabras
buscando en tus manos el último consuelo.
Ya es tiempo de irme con tu despedida
me llevo mi sombrero, y el alma partida
pero tranquiliza saber que ya no sufres
que serás la estrella que siempre me alumbre.
Adiós mi amor alquilaste en el cielo
yo me voy del hospital y el sol no regresa
lo olvidaste tal vez encima de la mesa
o quizás está esperando que nos reencontremos.