Paco Valiente
Poeta que no puede vivir sin el portal
Un corazón enlatado
no escribe versos
en las costuras del tiempo
ni la risa dormida
dibuja ventanas
en los ojos del viento,
cuando camino solo conmigo
enterrándome en el cemento
mis versos me gritan al oído:
¡despierta que te daremos lluvia!
las baldosas acarician mis sueños
y yo me fumo un paquete de palabras
que me encontré ayer
en un café argentino,
bebiéndome mis manos
aterrizo en la tarde que resta
vestido de rostros felices,
me encuentro en este poema
que ha venido a buscarme.
no escribe versos
en las costuras del tiempo
ni la risa dormida
dibuja ventanas
en los ojos del viento,
cuando camino solo conmigo
enterrándome en el cemento
mis versos me gritan al oído:
¡despierta que te daremos lluvia!
las baldosas acarician mis sueños
y yo me fumo un paquete de palabras
que me encontré ayer
en un café argentino,
bebiéndome mis manos
aterrizo en la tarde que resta
vestido de rostros felices,
me encuentro en este poema
que ha venido a buscarme.