iriam
Poeta adicto al portal
Apenas logré contener el peso,
había olvidado lo que era vivir,
¡tenía ese dolor escondido desde niña!
Ya era tarde admitir que te amaba...
aquella diferencia... la que te había hecho especial,
si, aquella miel en tu mirada,
ese color de ternura en tus palabras,
esa paz, agazapada en tu garganta.
Y... ¡cielos! ¿Tanto vi en ti?
Ya no quiero sentir más,
has dicho justo hoy, ¡ahora!
en este presente tan citadino.
Donde a penas y sé que eras tú,
le cuentas sinceras verdades,
a mi corazón de sirena,
porque solo un monstruo,
solo un mito se traga ¡todos estos sueños!.
De creer que el futuro será mas generoso,
con esta dos vidas que tanto se aman...
Pero tu voz fue seria y gris,"me casé"
y mi cielo, mis estrellas, tus plegarias, las mías,
todo lo feliz que fui escuchando ese ¡te quiero!
se fue, murió
Y aquel tal vez solo fue el consuelo de un adiós.
había olvidado lo que era vivir,
¡tenía ese dolor escondido desde niña!
Ya era tarde admitir que te amaba...
aquella diferencia... la que te había hecho especial,
si, aquella miel en tu mirada,
ese color de ternura en tus palabras,
esa paz, agazapada en tu garganta.
Y... ¡cielos! ¿Tanto vi en ti?
Ya no quiero sentir más,
has dicho justo hoy, ¡ahora!
en este presente tan citadino.
Donde a penas y sé que eras tú,
le cuentas sinceras verdades,
a mi corazón de sirena,
porque solo un monstruo,
solo un mito se traga ¡todos estos sueños!.
De creer que el futuro será mas generoso,
con esta dos vidas que tanto se aman...
Pero tu voz fue seria y gris,"me casé"
y mi cielo, mis estrellas, tus plegarias, las mías,
todo lo feliz que fui escuchando ese ¡te quiero!
se fue, murió
Y aquel tal vez solo fue el consuelo de un adiós.