Inmaculada Galiana
Poeta recién llegado
Me culpas de quererte amor mío
de llevarte prendido en mis pupilas,
culpable de ofrecerte una inocencia
de querer cumplir condena entre rejas
y encarcelar mi corazón sin fianza alguna.
Me culpas de ser presa de tu amor
de alimentarme de esperanzas y dudas
y aún pudiendo escapar de esta cárcel
pues cadenas no me atan que desaten
estas manos esclavas y no furtivas.
Me culpas, amor mío, pues eres juez
y parte, y partes en dos mi destino.
Perdón, pido perdón por este delito,
delito que comití al quererte
Pero escucha bien, si de eso me culpas hoy,
mañana, no me culpes de olvidarte.
de llevarte prendido en mis pupilas,
culpable de ofrecerte una inocencia
de querer cumplir condena entre rejas
y encarcelar mi corazón sin fianza alguna.
Me culpas de ser presa de tu amor
de alimentarme de esperanzas y dudas
y aún pudiendo escapar de esta cárcel
pues cadenas no me atan que desaten
estas manos esclavas y no furtivas.
Me culpas, amor mío, pues eres juez
y parte, y partes en dos mi destino.
Perdón, pido perdón por este delito,
delito que comití al quererte
Pero escucha bien, si de eso me culpas hoy,
mañana, no me culpes de olvidarte.