Marcel Barberano
Poeta recién llegado
Estoy enfermo, amor, de tí
de tu recuerdo y tu presencia.
Tu dulce aroma me invade
me transporta y me lleva.
Estás extendida por todo mi yo
mi alma, mi ego, mi psiquis...
Por todos mis rincones verdes
está pintada tu imagen.
Menos mal que la tengo a Ella
me cura, me sana, me alivia
evita que pierda mi cordura
válvula de escape de tu adicción.
Ay Poesía!, sálvame otra vez
de esta cruel enfermedad mía
que a través de tu infinita gracia
llegue hasta ella mi melancolía!
Ay Poesía! Sálvame, de nuevo.
Que me hallo luchando ahora.
Guerra, sin fin, conmigo mismo
que descargo en tu grandeza.
Ay poesía! Qué grande eres!
ayudando a este desgraciado.
Qué no tiene otro remedio
que hablarle a su Amor con tus Labios!
de tu recuerdo y tu presencia.
Tu dulce aroma me invade
me transporta y me lleva.
Estás extendida por todo mi yo
mi alma, mi ego, mi psiquis...
Por todos mis rincones verdes
está pintada tu imagen.
Menos mal que la tengo a Ella
me cura, me sana, me alivia
evita que pierda mi cordura
válvula de escape de tu adicción.
Ay Poesía!, sálvame otra vez
de esta cruel enfermedad mía
que a través de tu infinita gracia
llegue hasta ella mi melancolía!
Ay Poesía! Sálvame, de nuevo.
Que me hallo luchando ahora.
Guerra, sin fin, conmigo mismo
que descargo en tu grandeza.
Ay poesía! Qué grande eres!
ayudando a este desgraciado.
Qué no tiene otro remedio
que hablarle a su Amor con tus Labios!