Javier Castillo Aparicio
Poeta recién llegado
La agonía se apoderó de mi alma
en el momento que me abandonaste;
no soporté callado ni un instante
y la locura derribó mi calma.
Se me grabó tu imagen alejándote
sin voz ni palabra, fría y distante,
con dolor en la boca me dejaste
solo, sufriendo, llorando y amándote.
¿Cómo pudiste hacerme sufrir tanto?
Eras la ninfa de mis ilusiones,
eras la Luna de mi noche oscura,
eras la música y letra en mi canto.
Todo lo eras en mi alegre vida
pero impasible te marchaste, dura,
reina de mi amor y mis emociones,
y con tu adiós quedó mi alma perdida.
en el momento que me abandonaste;
no soporté callado ni un instante
y la locura derribó mi calma.
Se me grabó tu imagen alejándote
sin voz ni palabra, fría y distante,
con dolor en la boca me dejaste
solo, sufriendo, llorando y amándote.
¿Cómo pudiste hacerme sufrir tanto?
Eras la ninfa de mis ilusiones,
eras la Luna de mi noche oscura,
eras la música y letra en mi canto.
Todo lo eras en mi alegre vida
pero impasible te marchaste, dura,
reina de mi amor y mis emociones,
y con tu adiós quedó mi alma perdida.
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::. ¿Podrías explicarme un poco a qué te refieres con el ritmo acentual?