Rondare por mil mares,
Caminare bajo mil tormentas,
Y volveré tangible en ascuas falto de tu aire,
Alojare mis penas,
En algún sucio rincón desechable,
Seré la pena del inmigrante,
La arrogancia de tus ojos,
La ternura,
El perdón,
El roto corazón herido por tus falsos elogios,
La melancolía del que vivió tiempos mejores,
Y un mar de dudas que absorbe mis logros,
Ser o no ser,
Y solo el saber de que el tiempo se me acabo ayer,
Anuda mis pensamientos,
Pero no mi querer,
Saber que te quise tanto,
Y tanto queda atrás de mi humilde ser,
Humillante es la forma de padecer,
Sé que marcho lejos,
Y sé también que no volveré,
Pero si me echas de menos,
Seré embajador del cielo,
Y por cada estrella que puedas ver,
Tienes que saber,
Que un beso en cada una de ellas te encomendé.
Caminare bajo mil tormentas,
Y volveré tangible en ascuas falto de tu aire,
Alojare mis penas,
En algún sucio rincón desechable,
Seré la pena del inmigrante,
La arrogancia de tus ojos,
La ternura,
El perdón,
El roto corazón herido por tus falsos elogios,
La melancolía del que vivió tiempos mejores,
Y un mar de dudas que absorbe mis logros,
Ser o no ser,
Y solo el saber de que el tiempo se me acabo ayer,
Anuda mis pensamientos,
Pero no mi querer,
Saber que te quise tanto,
Y tanto queda atrás de mi humilde ser,
Humillante es la forma de padecer,
Sé que marcho lejos,
Y sé también que no volveré,
Pero si me echas de menos,
Seré embajador del cielo,
Y por cada estrella que puedas ver,
Tienes que saber,
Que un beso en cada una de ellas te encomendé.