Introspectivo.
Poeta adicto al portal
Despertar,
escurrirme el silencio
bajar doce teclas de un piano
y sentarme en la incomparable nostalgia
a mirar los ciegos colores
Rayar la pared del alma.
No hay horas ni minutos
Los instantes son difuntos
no hay eco en las palabras
Y estornudan las miradas
Me deslizo
como un viejo trapo
que limpia con los pasos
me enamoro descalzo
y me vuelvo a esconder
tras la noche,
bajo un faro decadente
veo cielos...
Que se escapan
se me van del subconsciente.
Me aplastan
Las mochilas agujereadas
Me sacuden,
Las mañanas apuradas
Me sonríen
solo señoras casadas
Y las palomas me regalan su faena
No consigo lo que quiero
Pero busco en la arena
Huellas... y de ver asi me pierdo
Como caen las estrellas
Y
Despierto
y al rato ya me acuesto
en mi confortable aburrimiento
agobiado
De exterior.
escurrirme el silencio
bajar doce teclas de un piano
y sentarme en la incomparable nostalgia
a mirar los ciegos colores
Rayar la pared del alma.
No hay horas ni minutos
Los instantes son difuntos
no hay eco en las palabras
Y estornudan las miradas
Me deslizo
como un viejo trapo
que limpia con los pasos
me enamoro descalzo
y me vuelvo a esconder
tras la noche,
bajo un faro decadente
veo cielos...
Que se escapan
se me van del subconsciente.
Me aplastan
Las mochilas agujereadas
Me sacuden,
Las mañanas apuradas
Me sonríen
solo señoras casadas
Y las palomas me regalan su faena
No consigo lo que quiero
Pero busco en la arena
Huellas... y de ver asi me pierdo
Como caen las estrellas
Y
Despierto
y al rato ya me acuesto
en mi confortable aburrimiento
agobiado
De exterior.
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