versus
Poeta recién llegado
Me dicta el silencio
las palabras, y de mi boca,
como unos labios sellados,
no consigo decirte
todo aquello que me provocas.
Soy el desterrado de esa patria
en donde un día fui amamantado,
donde tu nombre y el mío
se unieron por los labios
y la luz de nuestras huellas
para siempre fueron quedando.
Ahora, me dicen que acudes al poema,
a este y a otros que te dedico,
que tus lagrimas llevan el deseo
de volver juntos a la heredad desheredada,
a la memoria aquella
en donde compartimos tantas cosas,
y yo caigo en ese silencio,
en el lejano cáliz doliente,
sin saber porqué un día
te habías marchado.
las palabras, y de mi boca,
como unos labios sellados,
no consigo decirte
todo aquello que me provocas.
Soy el desterrado de esa patria
en donde un día fui amamantado,
donde tu nombre y el mío
se unieron por los labios
y la luz de nuestras huellas
para siempre fueron quedando.
Ahora, me dicen que acudes al poema,
a este y a otros que te dedico,
que tus lagrimas llevan el deseo
de volver juntos a la heredad desheredada,
a la memoria aquella
en donde compartimos tantas cosas,
y yo caigo en ese silencio,
en el lejano cáliz doliente,
sin saber porqué un día
te habías marchado.