Nat Guttlein
さん
Me diste demasiados nombres,
muchas palabras y uno que otro significado con sabor a fresa.
Me diste dibujos hermosos,
y una que otra melodía con sinfonía romántica.
Me diste paisajes bellos,
y tantos retratos vacíos que no recuerdo.
Sigue sonando la misma melodía
y la ventana me proyecta un otoño amargo.
Sigo odiando recordar cada parte de tu rostro,
y la canción que siempre escogias para amar.
Puedo asquearme de una sola cucharada de dulce de leche,
pero aún así seguir saboreando tus besos.
Te dije que te amaba y lo creíste,
me dijiste -veo tu sonrisa en el rostro de mis sueños,
pero aún así preferiste dejar nuestras fotos en mi ropero,
como el asesino que abandona la escena del crimen.
Las valijas siguen desarmadas,
aún sigo esperando el impacto.
muchas palabras y uno que otro significado con sabor a fresa.
Me diste dibujos hermosos,
y una que otra melodía con sinfonía romántica.
Me diste paisajes bellos,
y tantos retratos vacíos que no recuerdo.
Sigue sonando la misma melodía
y la ventana me proyecta un otoño amargo.
Sigo odiando recordar cada parte de tu rostro,
y la canción que siempre escogias para amar.
Puedo asquearme de una sola cucharada de dulce de leche,
pero aún así seguir saboreando tus besos.
Te dije que te amaba y lo creíste,
me dijiste -veo tu sonrisa en el rostro de mis sueños,
pero aún así preferiste dejar nuestras fotos en mi ropero,
como el asesino que abandona la escena del crimen.
Las valijas siguen desarmadas,
aún sigo esperando el impacto.