Mauro
Mauricio Figueroa
Me enamoré de ti,
de ese ser sublime.
De esa belleza que desborda,
de tu rostro y de tu alma.
Me enamoré de tu boca adictiva
y de tus besos efecto placebo.
Irrumpió en mi oscuridad,
la luz de tu mirada.
Se fueron mis tinieblas,
se acabaron los miedos.
Me enamoré de la hermosura
de esos cabellos,
que como hojas en el otoño,
juguetean con el viento.
Tu voz fue la música,
que alegro mis noches
de melancolía.
¿ Y como no decirte?; te amo!
Si encontré en tí algo sublime.
Algo que jamás nunca sentí.
Amor,
déjame cubrirme en tu abrazo
Déjame ahogarme en tus besos
y hagamos del día,
una fiesta interminable.
Mauro ©
**Todos los derechos reservados**
de ese ser sublime.
De esa belleza que desborda,
de tu rostro y de tu alma.
Me enamoré de tu boca adictiva
y de tus besos efecto placebo.
Irrumpió en mi oscuridad,
la luz de tu mirada.
Se fueron mis tinieblas,
se acabaron los miedos.
Me enamoré de la hermosura
de esos cabellos,
que como hojas en el otoño,
juguetean con el viento.
Tu voz fue la música,
que alegro mis noches
de melancolía.
¿ Y como no decirte?; te amo!
Si encontré en tí algo sublime.
Algo que jamás nunca sentí.
Amor,
déjame cubrirme en tu abrazo
Déjame ahogarme en tus besos
y hagamos del día,
una fiesta interminable.
Mauro ©
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