Al son de cada día y al pie de su sonrisa.
Me desplomaba a cada instante que escuchaba su risa.
Observando cada nota que proviene de su boca.
Mi corazón se desbocaba a razón de su ropa.
Y el pulso me enamoraba más, de lo que en ella encontré.
Me enamoraba más, del matiz de su piel.
Del color de su mirada, me enamore.
La dilatación en mis pupilas era aún más evidente.
Tropezaba en cada silaba colosal.
El respirar se volvía aún más impaciente.
Y aprovechaba cada intervalo natural.
Intente fingir pero fracase.
En su sonrisa me enrede.
Y de su interior me enamore.
Increíble la poesía de su cuerpo.
Seguida de la esencia de su ser.
Escondía un millón de versos en el tiempo.
Limitando al cielo mismo a decir: Me enamore.
Me desplomaba a cada instante que escuchaba su risa.
Observando cada nota que proviene de su boca.
Mi corazón se desbocaba a razón de su ropa.
Y el pulso me enamoraba más, de lo que en ella encontré.
Me enamoraba más, del matiz de su piel.
Del color de su mirada, me enamore.
La dilatación en mis pupilas era aún más evidente.
Tropezaba en cada silaba colosal.
El respirar se volvía aún más impaciente.
Y aprovechaba cada intervalo natural.
Intente fingir pero fracase.
En su sonrisa me enrede.
Y de su interior me enamore.
Increíble la poesía de su cuerpo.
Seguida de la esencia de su ser.
Escondía un millón de versos en el tiempo.
Limitando al cielo mismo a decir: Me enamore.