José Segundo Cefal
Poeta que considera el portal su segunda casa
¿Por qué estás jodiéndome todo el tiempo?
¿Por qué me desvelas en todos mis sueños?
¿Vas a desaparecer?,
No, no quiero quiero que desaparezcas
desdichada conciencia.
Déjame seguir respirando la herencia
de padres y madres.
No puedo preocuparme por mi sufrimiento
mis nostalgias son una mierda.
Cosechar en tu desierto las semillas de mi esfuerzo,
eso busco hermano
Jugar al juego de tus hijos tranquilos, hermano.
Caminar, esperar.
Podré morir, pero siempre diré,
somos iguales hermano.
La salvación.
El pecado.
La condena.
Moriremos más allá un deseo,
hermano,
lejos de la oxidada capa que nos cubre
de pecados, salvaciones y condenas.
¿Por qué me desvelas en todos mis sueños?
¿Vas a desaparecer?,
No, no quiero quiero que desaparezcas
desdichada conciencia.
Déjame seguir respirando la herencia
de padres y madres.
No puedo preocuparme por mi sufrimiento
mis nostalgias son una mierda.
Cosechar en tu desierto las semillas de mi esfuerzo,
eso busco hermano
Jugar al juego de tus hijos tranquilos, hermano.
Caminar, esperar.
Podré morir, pero siempre diré,
somos iguales hermano.
La salvación.
El pecado.
La condena.
Moriremos más allá un deseo,
hermano,
lejos de la oxidada capa que nos cubre
de pecados, salvaciones y condenas.
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