kishon
Poeta recién llegado
Los días seguirán el curso,
por el cual fueron hechos ir uno tras otro,
sucesivo irán desgarrando el alma
y roendo el cuerpo en cual habita.
No será hoy
no mañana, y cuando llegue a ti sentirás la necesidad,
en ese momento.
Y en el lapso mas eterno de tus pensamientos.
Aparecerá la huella,
que para tu corazón hoy es herrada,
esa que menos piensas,
esa que te causa desilusión.
Llenando de tristeza tu mirada,
y serás cordial con la melancolía.
Posando tus ojos quizás a la ventana,
esquivando tal vez algún recorte de mi existencia junto a la tuya.
Frunciendo el ceño por pretender desvanecer
Ese recuerdo en tu pensadero ese de dos cuerpos fundiéndose bajo el deseo
sumado al instinto sentirse amado.
Y los días seguirán el curso,
ir uno tras otro como les fue concebido.
Y será tu pecho nostálgico a tal hecho
del evento amorfo que con falso júbilo exhortas olvidar.
Y llegara a ti el abatimiento,
no hoy no mañana.
Pero afloraran los síntomas,
que camuflas tan bien en este momento.
Y no podrás callar,
no obstante romperás el sello auto impuesto,
que colocaste a mi presencia,
a mi sentir, hacia mí.
Y me extrañaras tan burdamente,
que iniciara el conflicto entre la razón y tu pecho,
bendito lugar donde habita el motor de los sentimientos.
Y me extrañas como el ave al viento,
como la luna al mar,
como la tierra a la lluvia
Y me extrañaras...
Y la necesidad de sentir mis espacios,
mis paseos, mis rincones,
incluso mis versos...
Como esa de pronunciar en una frase me perteneces
y anunciarlo con una ojea,
echando atrás lo pasado
dejando muy lejos tus sentidos.
Experimentaras todo eso que yo ciento amor mio.
Ese conflicto que yace en mi,
te nacerá cuando me extrañes
por el cual fueron hechos ir uno tras otro,
sucesivo irán desgarrando el alma
y roendo el cuerpo en cual habita.
No será hoy
no mañana, y cuando llegue a ti sentirás la necesidad,
en ese momento.
Y en el lapso mas eterno de tus pensamientos.
Aparecerá la huella,
que para tu corazón hoy es herrada,
esa que menos piensas,
esa que te causa desilusión.
Llenando de tristeza tu mirada,
y serás cordial con la melancolía.
Posando tus ojos quizás a la ventana,
esquivando tal vez algún recorte de mi existencia junto a la tuya.
Frunciendo el ceño por pretender desvanecer
Ese recuerdo en tu pensadero ese de dos cuerpos fundiéndose bajo el deseo
sumado al instinto sentirse amado.
Y los días seguirán el curso,
ir uno tras otro como les fue concebido.
Y será tu pecho nostálgico a tal hecho
del evento amorfo que con falso júbilo exhortas olvidar.
Y llegara a ti el abatimiento,
no hoy no mañana.
Pero afloraran los síntomas,
que camuflas tan bien en este momento.
Y no podrás callar,
no obstante romperás el sello auto impuesto,
que colocaste a mi presencia,
a mi sentir, hacia mí.
Y me extrañaras tan burdamente,
que iniciara el conflicto entre la razón y tu pecho,
bendito lugar donde habita el motor de los sentimientos.
Y me extrañas como el ave al viento,
como la luna al mar,
como la tierra a la lluvia
Y me extrañaras...
Y la necesidad de sentir mis espacios,
mis paseos, mis rincones,
incluso mis versos...
Como esa de pronunciar en una frase me perteneces
y anunciarlo con una ojea,
echando atrás lo pasado
dejando muy lejos tus sentidos.
Experimentaras todo eso que yo ciento amor mio.
Ese conflicto que yace en mi,
te nacerá cuando me extrañes