PepeBernabe
Poeta recién llegado
Me falta el aire,
me falta cuando me ahogo entre la almohada
y me angustio, siempre,
al girarme en la cama
y no ver a nadie.
Me falta gusto,
el gusto que me sobraba cuando estabas,
cuando rozabas tus labios con los míos,
y rabiaba a pensar
que nunca quisiera que me faltaras.
Me falta el roce,
el roce de tus manos deslizándose por mi cara,
o el simple roce
de espalda contra espalda
estando tumbados en la cama.
Me falta tiempo,
me falta tiempo para pensarte,
para irme a buscarte lejos,
para volver a querer llamarte,
para que otra vez conteste el contestador.
Y, aún faltándome,
pienso que me sobra tiempo si ya no te tengo.
Ahora ya no mato las horas contigo;
el tiempo ya está muerto.
Y no sé si me falta el aire,
el gusto, el roce o el tiempo,
lo único que sé es que
Me faltas tú...
me falta cuando me ahogo entre la almohada
y me angustio, siempre,
al girarme en la cama
y no ver a nadie.
Me falta gusto,
el gusto que me sobraba cuando estabas,
cuando rozabas tus labios con los míos,
y rabiaba a pensar
que nunca quisiera que me faltaras.
Me falta el roce,
el roce de tus manos deslizándose por mi cara,
o el simple roce
de espalda contra espalda
estando tumbados en la cama.
Me falta tiempo,
me falta tiempo para pensarte,
para irme a buscarte lejos,
para volver a querer llamarte,
para que otra vez conteste el contestador.
Y, aún faltándome,
pienso que me sobra tiempo si ya no te tengo.
Ahora ya no mato las horas contigo;
el tiempo ya está muerto.
Y no sé si me falta el aire,
el gusto, el roce o el tiempo,
lo único que sé es que
Me faltas tú...