Luzibell Ferreyra
Poeta recién llegado
Amar una eternidad
a veces no significa estar juntos para siempre.
A veces solo significa soltar
un profundo suspiro,
cuando de tu pecho vuelve a brotar,
aquel recuerdo roto que creías perdido.
Oye cariño si aún no podemos o no sabemos entregarnos por completo el uno al otro
Vamos pues a resolver este puzzle incierto entre nosotros
Intercambiando tus piezas y las mías
Regalándonos uno a uno pedacitos de locura, sin trampas, sin premuras
Me gustas como el agua,
Como el agua que se desliza entre las hojas y la hierba
Tras una tormenta nocturna,
Esa que refresca el aire y empapa la tierra
Desprendiendo así su más ancestral esencia
Me gustas como el agua,
El agua que corre bajo las entrañas de la tierra,
Esa que no vemos correr pero que alimenta,
el agua que cubre dos terceras partes del planeta.
Me gustas como el agua de ese río donde se bautiza la gente
Renovada de fe, esa que libera de todo mal existente,
Que representa la verdad y el nuevo camino para el creyente
Me gustas como el agua,
El agua de frutas que engolosina a los niños en un día caluroso de verano,
Que refresca la algarabía en un patio familiar.
Me gustas como el agua,
que me constituye al setenta y cinco por ciento de mi efímero ser corpóreo,
Así de afortunada me sentí al conocerte, eres el oasis que en mi sueño añoro.