TouchingGod
Poeta recién llegado
La tregua de los 30
es puro oxígeno,
asomándome a los ojos
de los que me miran,
la bestia que nace del corazón,
es mi fuga diaria,
una conexión armoniosa
con el universo,
una longitud de honda
que atraviesa el cosmos
para encontrarse
con mis pensamientos,
mientras la tierra gime pronunciando
“te arrepentirás de tus pecados
si llegas a mi edad”
y yo sigo buscando una mirada limpia
que detenga todo mi tiempo,
y sigo cerrando los ojos
cuando soplo las velas de mi tarta,
y sigo deslizándome por las calles
recopilando historias,
y sigo observando el fuego arder en la chimenea,
pues ese es mi refugio de la paz envenenada.
Sé menos que nunca,
y busco más que siempre,
y que arda el Don
y de aliento a mi alma.
es puro oxígeno,
asomándome a los ojos
de los que me miran,
la bestia que nace del corazón,
es mi fuga diaria,
una conexión armoniosa
con el universo,
una longitud de honda
que atraviesa el cosmos
para encontrarse
con mis pensamientos,
mientras la tierra gime pronunciando
“te arrepentirás de tus pecados
si llegas a mi edad”
y yo sigo buscando una mirada limpia
que detenga todo mi tiempo,
y sigo cerrando los ojos
cuando soplo las velas de mi tarta,
y sigo deslizándome por las calles
recopilando historias,
y sigo observando el fuego arder en la chimenea,
pues ese es mi refugio de la paz envenenada.
Sé menos que nunca,
y busco más que siempre,
y que arda el Don
y de aliento a mi alma.