Melquiades San Juan
Poeta veterano en MP
Yo vengo aquí a decir:
Me han matado a un amigo;
quien ha visto su cuerpo salvajemente acribillado
quizá no pueda comprender
que tras de la barbarie que se expresa
en la imagen vejada de su vida
hubo tardes de risa
veladas entre encantos
y muchas fantasías.
Me ha matado a un amigo
Se lo ha llevado el río de sangre donde habito.
No hay forma de recrear
tras el artero ataque
la paz de su sonrisa
el amor a la esposa
el manto paternal hacia sus hijos
y el recuerdo infantil
de sus cosas sencillas.
Me han matado a un amigo,
y entre los ecos del disparo, que se quedan:
ese procaz entorno que lastima
lamiendo hasta la ofensa
la asqueante impunidad
que a falta de justicia, nos domina.
Me han matado a un amigo ,
Y aunque parece ser cosa remota
su muerte es un fantasma que camina
de unas tierras a otras
sin importar el nombre,
o color de bandera,
que al cielo, las domina.
Me han matado a un amigo;
quien ha visto su cuerpo salvajemente acribillado
quizá no pueda comprender
que tras de la barbarie que se expresa
en la imagen vejada de su vida
hubo tardes de risa
veladas entre encantos
y muchas fantasías.
Me ha matado a un amigo
Se lo ha llevado el río de sangre donde habito.
No hay forma de recrear
tras el artero ataque
la paz de su sonrisa
el amor a la esposa
el manto paternal hacia sus hijos
y el recuerdo infantil
de sus cosas sencillas.
Me han matado a un amigo,
y entre los ecos del disparo, que se quedan:
ese procaz entorno que lastima
lamiendo hasta la ofensa
la asqueante impunidad
que a falta de justicia, nos domina.
Me han matado a un amigo ,
Y aunque parece ser cosa remota
su muerte es un fantasma que camina
de unas tierras a otras
sin importar el nombre,
o color de bandera,
que al cielo, las domina.