Loco
Poeta fiel al portal
Me miro al espejo y veo
mis arrugas hechas de tiempo.
Ese reflejo de años que me hicieron
un amargado y un huraño.
El agua tibia por mi cara corre
cómo hace el invierno
en la vida de los hombres.
Y pienso en la primavera
esa sensación de inicio de vida.
En mi muñeca brilla tu nombre,
en mis manos un acero que arde
juega entre mis dedos,
y siento que estás a mi lado de nuevo.
Qué loco soy, que tonterías hago y digo.
Vuelo por nubes al encuentro de un alma
que deseo, que adoro, que añoro....
Y mi mente en blanco sucio queda,
sólo lágrimas espesas, amargas en mi boca,
en medio de un campo de caos
a la añoranza me lleva.
Oigo tu voz, veo tu letra de amada
esperanza, y mi corazón se rebela.
Late, late, se hace
grande, libre, sublime impulso
que me da la vida.
Ya no veo arrugas, ni mis miserias,
sólo una vereda por la que caminar
en abrazada compañía.
Con risas, con chanzas, también
con discusiones y abrazados
en plena urbe, o en un rincón
mientras la luna nos guía.
Llegará el día que todo sea así,
llegará el día en que deje mi sayo allí,
y jamás vuelva a vivir en la nada,
pues tú eres de lo que mis sueños
se llena y me hace pensar en el mañana.
Loco soy, tonto, extraño capitán
de pleitos imposibles, pero a tu lado
todo tiene su real sentido
incluso el creer que puedo parar el mundo
con beso en la distancia de un mapa.