Me odio, pero sólo hoy, para no odiarte.
He descubierto la sensibilidad del aire, sin tu aliento contamínante.
Me odio, pero sólo hoy, para no amarte.
Sufro lo que muchos tantos al caer la noche, los recuerdos.
Me odio, pero sólo hoy, para no extrañarte.
Una adivinanza de la vida por rebelarse, austera a tu imagen,
dime una palabra vacía que vicie mi mente, ódiame, ódiame, ódiame.
Me odio, pero sólo hoy, para no llorarte.
El día, a media luz, cegante a mi mirada, cortante a mi reflejo,
no sueñes, la noche es un desperdicio, lo sé y lo sabes.
Me odio, tan solo estoy, sin nadie para escucharme.
Me odio, espero que sólo hoy, un día por terminarse.
He descubierto la sensibilidad del aire, sin tu aliento contamínante.
Me odio, pero sólo hoy, para no amarte.
Sufro lo que muchos tantos al caer la noche, los recuerdos.
Me odio, pero sólo hoy, para no extrañarte.
Una adivinanza de la vida por rebelarse, austera a tu imagen,
dime una palabra vacía que vicie mi mente, ódiame, ódiame, ódiame.
Me odio, pero sólo hoy, para no llorarte.
El día, a media luz, cegante a mi mirada, cortante a mi reflejo,
no sueñes, la noche es un desperdicio, lo sé y lo sabes.
Me odio, tan solo estoy, sin nadie para escucharme.
Me odio, espero que sólo hoy, un día por terminarse.