Temes estar lejos de mí
la noche en que despiertes,
asustada;
necesitándome.
No te podrás convencer
de que no ha sido un mal sueño,
de que ya no estoy junto a ti.
No te podrás convencer.
Yo conocí tus miedos,
con ellos tuve que convivir,
a ellos me enfrenté; yo te abracé.
Yo te abracé.
Detrás de ti estuve yo,
atento a cada traspié.
Cuando lo necesitaste, te levanté.
Te hice más fuerte
de lo que quisiste creer.
Para cansarte finalmente de mí,
te preparé.
Te perdí más de una vez.
No sé cómo te recobré.
Abrí mis ojos que no querían ver,
solo para verte volver.
Solo te bastaron tres palabras.
Tú solo me perdiste una vez,
y es esta vez.
Ahora sé.
Última edición: