Si he de vivir como un sueño
en la gris aurora de tu puerto,
no importa el tiempo,
yo aquí me quedo.
Aunque tormentas desaten los miedos
y destruyan de a pocos mi cielo,
no importa el daño,
yo aquí me quedo.
Y veo a lo lejos
las luces suspendidas en el firmamento,
lentejuelas cosidas por el viento
y esperanzas brotan muy dentro de mi pecho.
Por eso si he de morir en la espera
como frío ocaso de invierno,
no importa si duele,
yo aquí sin dudarlo me quedo.
en la gris aurora de tu puerto,
no importa el tiempo,
yo aquí me quedo.
Aunque tormentas desaten los miedos
y destruyan de a pocos mi cielo,
no importa el daño,
yo aquí me quedo.
Y veo a lo lejos
las luces suspendidas en el firmamento,
lentejuelas cosidas por el viento
y esperanzas brotan muy dentro de mi pecho.
Por eso si he de morir en la espera
como frío ocaso de invierno,
no importa si duele,
yo aquí sin dudarlo me quedo.