leandro
Poeta adicto al portal
El preciado almíbar de cielo
destila de su boca.
Sus labios presumidos provocan
un seductor sortilegio.
Me dejo llevar sin rumbo
por el oleaje de sus piernas.
Luciérnagas eternas
navegan su mar iracundo.
El consabido final del camino
no me interesa.
Tampoco el enigma del vino.
Mejor me quedo con la magia develada
de su timidez.
Y el sutil encanto de su calma...dilapidada.
leandro piña objío.
destila de su boca.
Sus labios presumidos provocan
un seductor sortilegio.
Me dejo llevar sin rumbo
por el oleaje de sus piernas.
Luciérnagas eternas
navegan su mar iracundo.
El consabido final del camino
no me interesa.
Tampoco el enigma del vino.
Mejor me quedo con la magia develada
de su timidez.
Y el sutil encanto de su calma...dilapidada.
leandro piña objío.