Selene Lowther
Poeta recién llegado
Una noche como esta
revive la emoción,
y las estrellas fugaces
atraviesan el cielo
como tu mirada a mi corazón...
¿Recuerdas esos días
en que sólo reíamos,
reíamos de la vida,
de nosotros mismos?
Una noche como esta
me recuerda cuando fuiste mío,
cuando cantabas pequeñas canciones
que no decían nada
pero que expresaban
para amar nuestro brío
¿Me recuerdas?
Yo no dejo de pensarte...
¿Tú piensas en mí?
¿Recuerdas que alguna vez
bajo una noche como esta
con la brillante luna
de testigo
me miraste a los ojos
y me dijiste que por mí
cambiarías todo?
¿En qué piensas ahora?
Yo no dejo de pensar en ti...
No sé si me recuerdes,
pero yo nunca te olvidaré...
Si me vez,
y aún me recuerdas,
no pases de largo...
Sólo quiero encontrarte una vez más...
¿Quién soy?
Si esa fuese tu pregunta
yo sólo te respondería:
Soy la que cuyo aliento
es tuyo cada mañana,
soy aquélla que evoca tu imagen,
que no te deja descansar
en su memoria,
aquella brisa suave de la madrugada
que corre,
que grita,
por llegar primera a tu cara,
y mecerse en el aire,
junto a tu mirada...
Soy la que nunca dejará de amarte
y la que reposa agradecida
en los recuerdos
que me dio tu vida.
revive la emoción,
y las estrellas fugaces
atraviesan el cielo
como tu mirada a mi corazón...
¿Recuerdas esos días
en que sólo reíamos,
reíamos de la vida,
de nosotros mismos?
Una noche como esta
me recuerda cuando fuiste mío,
cuando cantabas pequeñas canciones
que no decían nada
pero que expresaban
para amar nuestro brío
¿Me recuerdas?
Yo no dejo de pensarte...
¿Tú piensas en mí?
¿Recuerdas que alguna vez
bajo una noche como esta
con la brillante luna
de testigo
me miraste a los ojos
y me dijiste que por mí
cambiarías todo?
¿En qué piensas ahora?
Yo no dejo de pensar en ti...
No sé si me recuerdes,
pero yo nunca te olvidaré...
Si me vez,
y aún me recuerdas,
no pases de largo...
Sólo quiero encontrarte una vez más...
¿Quién soy?
Si esa fuese tu pregunta
yo sólo te respondería:
Soy la que cuyo aliento
es tuyo cada mañana,
soy aquélla que evoca tu imagen,
que no te deja descansar
en su memoria,
aquella brisa suave de la madrugada
que corre,
que grita,
por llegar primera a tu cara,
y mecerse en el aire,
junto a tu mirada...
Soy la que nunca dejará de amarte
y la que reposa agradecida
en los recuerdos
que me dio tu vida.