SHERIDAM
Poeta asiduo al portal
El sabor del sol entre las sabanas confirma en secreto que te amo, mientras impregna de razón las suaves brazas que de nuestros cuerpos brotan delicadas.
La marca de aquel beso en tu espalda, profesa el delirio entre las sedas.
Los besos atestados en mi boca declinan mis miedos en tu lengua.
El sabor del amor sudado, cansado, delirante, consumido.
El sabor de las ganas ya cansadas, de tus dilatadas pupilas en mis ojos.
El sabor de ti en mí.
El sabor del amor entre mis manos.
Me sabes a vida, me sabes a demonios endulzados.
Me sabes a frases nunca dichas.
Me sabes a luz, a mar, a ruinas.
Me sabes a mí, me sabes a ti.
Me sabes amor a dulce vida.
Es ese sabor jamás sentido que no sé cómo explicarlo.
Me sabes a amor.
A eso me sabes…
La marca de aquel beso en tu espalda, profesa el delirio entre las sedas.
Los besos atestados en mi boca declinan mis miedos en tu lengua.
El sabor del amor sudado, cansado, delirante, consumido.
El sabor de las ganas ya cansadas, de tus dilatadas pupilas en mis ojos.
El sabor de ti en mí.
El sabor del amor entre mis manos.
Me sabes a vida, me sabes a demonios endulzados.
Me sabes a frases nunca dichas.
Me sabes a luz, a mar, a ruinas.
Me sabes a mí, me sabes a ti.
Me sabes amor a dulce vida.
Es ese sabor jamás sentido que no sé cómo explicarlo.
Me sabes a amor.
A eso me sabes…