licprof
Poeta fiel al portal
Me traguè una cosa que no sè que carajo es.
Desde entonces, vivo soñando con esta cosa o casa o caso.
Me traguè y me atragantè este coso que vaya uno a saber què es, què sea.
Tosìa como un enfermo en todas partes o lados por culpa de esta cosa que tenìa en el nudo de la garganta, en la punta de la lengua como si fuera una palabra apalabrada y no un maldito objeto que no se sabe bien què catzo pueda ser; las personas me miraban en el tranvìa inexistente, me miraban mal, hacìan gestos raros, yo me perseguìa, me seguìa, discontinuo y expectante, hasta que al fin pude vomitar entonces dejè de toser pero tampoco supe què era la cosa o coso pues el vòmito solar por el inodoro se fue y tuve el buen tino de taparlo porque la catarata esa salpica para todos lados y hay que tener sumo cuidado porque la materia fecal se dispara en todas direcciones y despuès està incluso o sobre todo en el cepillo de dientes o en los sitios o zonas màs impensados, màs elocuentes, màs gràficos o blancuzcos. ¡Ay!
Y nunca supo o lleguè a saber o dilucidar què carajo era la cosa, acaso, tal vez, solo un insecto, una mosca que se atravesò en el camino del aire, una muerta mosquita, quizàs, o màs bien: seguramente.
No sè.
No sè.
Desde entonces, vivo soñando con esta cosa o casa o caso.
Me traguè y me atragantè este coso que vaya uno a saber què es, què sea.
Tosìa como un enfermo en todas partes o lados por culpa de esta cosa que tenìa en el nudo de la garganta, en la punta de la lengua como si fuera una palabra apalabrada y no un maldito objeto que no se sabe bien què catzo pueda ser; las personas me miraban en el tranvìa inexistente, me miraban mal, hacìan gestos raros, yo me perseguìa, me seguìa, discontinuo y expectante, hasta que al fin pude vomitar entonces dejè de toser pero tampoco supe què era la cosa o coso pues el vòmito solar por el inodoro se fue y tuve el buen tino de taparlo porque la catarata esa salpica para todos lados y hay que tener sumo cuidado porque la materia fecal se dispara en todas direcciones y despuès està incluso o sobre todo en el cepillo de dientes o en los sitios o zonas màs impensados, màs elocuentes, màs gràficos o blancuzcos. ¡Ay!
Y nunca supo o lleguè a saber o dilucidar què carajo era la cosa, acaso, tal vez, solo un insecto, una mosca que se atravesò en el camino del aire, una muerta mosquita, quizàs, o màs bien: seguramente.
No sè.
No sè.