Banshee
Poeta recién llegado
Pupilas encumbradas en verde pardo
Años al ritmo de ventisca vuelan
Silbando eco en mi oído, mudo recuerdo.
Bajo la trenzada mi rizo perenne
Entre el dorado hilvanar un quieto nudo
Mirada solemne encuadra al gesto.
Pasos en caminos, diálogos al alma
Murallas cuyo escombro alimenta zarzas.
El pasaje al laberinto del sueño, cerrado
El atajo oscuro es una veladura aceitosa
Tela de araña rota que ahora vuela.
Embebida por la sola, sorda y ciega
Quieta, al fondo del cortado horizonte
De figura insolente frente al gran mar.
Gesto solemne y mirada perdida
Cuando atardece en el acantilado
Es el viento, que no hiere, como tu decías.
Banshee
Años al ritmo de ventisca vuelan
Silbando eco en mi oído, mudo recuerdo.
Bajo la trenzada mi rizo perenne
Entre el dorado hilvanar un quieto nudo
Mirada solemne encuadra al gesto.
Pasos en caminos, diálogos al alma
Murallas cuyo escombro alimenta zarzas.
El pasaje al laberinto del sueño, cerrado
El atajo oscuro es una veladura aceitosa
Tela de araña rota que ahora vuela.
Embebida por la sola, sorda y ciega
Quieta, al fondo del cortado horizonte
De figura insolente frente al gran mar.
Gesto solemne y mirada perdida
Cuando atardece en el acantilado
Es el viento, que no hiere, como tu decías.
Banshee