BEN.
Poeta que considera el portal su segunda casa
Mundos desplazados
en vacilantes vaivenes,
donde se demoran vírgenes
plausibles, y remotos órganos
hostiles. En sumisa vocación
intestinal, la aureola victoriosa,
el fracaso interminable de las hordas
coordinadas. Mi mundo, mudo e insostenible:
perplejas voces internas, muros lubricados
como paredes untuosas, reinos de lo vegetativo,
en franjas horizontales y admitidas. Mi cuerpo,
la nieve, todo lo que añoro, y tu cuerpo,
límite de las costas en franca hermosura,
vestigio de las copas de los aires, pinar
desvestido. ¡Mundo destartalado!,
como, por aguaceros y lluvias, los techos y garajes
de mi infancia.
18/03/19 ©
en vacilantes vaivenes,
donde se demoran vírgenes
plausibles, y remotos órganos
hostiles. En sumisa vocación
intestinal, la aureola victoriosa,
el fracaso interminable de las hordas
coordinadas. Mi mundo, mudo e insostenible:
perplejas voces internas, muros lubricados
como paredes untuosas, reinos de lo vegetativo,
en franjas horizontales y admitidas. Mi cuerpo,
la nieve, todo lo que añoro, y tu cuerpo,
límite de las costas en franca hermosura,
vestigio de las copas de los aires, pinar
desvestido. ¡Mundo destartalado!,
como, por aguaceros y lluvias, los techos y garajes
de mi infancia.
18/03/19 ©