marianella
Poeta que considera el portal su segunda casa
Apolillando los sueños, estaba el vago en el bar
se habían ido los bacanes desdibujando el andar.
La mujer de atañes cantos camino sin parar
y en la esquina de la calle encontró un bar.
Y cantando la rocola, se erizó la mirada
creyendo estar la minusa escolaseando al mirar
De roto el huaso sentado cogió su mirar
ojos nocheros y agudos la invitaron a bailar.
Este tipejo atorrante le cabeceo la invitada
y la garaba sonriente le aceptó la invitación
De vestida la china el negro buscaba
apremiante el cuerpo le resaltaba.
Y como un mishe andariego le dio la piba su tiempo
para que busque un vestido acordé la canción.
Vestidos tauros al turno con una telas en negro
y con la mano en la espalda emocionada bailó.
Arreando en la esquinera un 2x4 salió
para dejar el zapateo en Chile y bailar esta canción.
Los bailarines con gurda, fueron marcando la pista
no se notaba de cerca la inexperiencia al bandoneón.
Y palpitando las notas del solitario engrupido
se encordelaron sabiendo las consecuencias del amor.
Fiera y consentida la mujer lo cazaba
dejando burlar los pies del gaucho que la arriaba.
Y se dejaron con besos teñidos todos con bute
con berretín solitario lo abandonó en la ilusión,
y quedo el tipejo sufriendo pena en la barra
anhelando el regreso de la mina y la canción.
La mujer a Chile regresaba,
como china, huasa y apiedrada,
por el amor que el Argentino deseaba
y el Tango que se valió en su honor.
***
Korzario / Marianella
se habían ido los bacanes desdibujando el andar.
La mujer de atañes cantos camino sin parar
y en la esquina de la calle encontró un bar.
Y cantando la rocola, se erizó la mirada
creyendo estar la minusa escolaseando al mirar
De roto el huaso sentado cogió su mirar
ojos nocheros y agudos la invitaron a bailar.
Este tipejo atorrante le cabeceo la invitada
y la garaba sonriente le aceptó la invitación
De vestida la china el negro buscaba
apremiante el cuerpo le resaltaba.
Y como un mishe andariego le dio la piba su tiempo
para que busque un vestido acordé la canción.
Vestidos tauros al turno con una telas en negro
y con la mano en la espalda emocionada bailó.
Arreando en la esquinera un 2x4 salió
para dejar el zapateo en Chile y bailar esta canción.
Los bailarines con gurda, fueron marcando la pista
no se notaba de cerca la inexperiencia al bandoneón.
Y palpitando las notas del solitario engrupido
se encordelaron sabiendo las consecuencias del amor.
Fiera y consentida la mujer lo cazaba
dejando burlar los pies del gaucho que la arriaba.
Y se dejaron con besos teñidos todos con bute
con berretín solitario lo abandonó en la ilusión,
y quedo el tipejo sufriendo pena en la barra
anhelando el regreso de la mina y la canción.
La mujer a Chile regresaba,
como china, huasa y apiedrada,
por el amor que el Argentino deseaba
y el Tango que se valió en su honor.
***
Korzario / Marianella
::Un Tango se debe bailar....gracias