Los días gotean incesantes,
se pegotea en mi alma la tristeza constante.
Es que nací pequeña, nací mariposa
y espinas me rodean
punzantes, ponzoñosas...
Tuve que beber de tu miel
y envenenarme para poder crecer.
¡Alma muerta, alma hueca...!
Los rincones me asechan,
ya no sé donde descansar
solitaria y soñar...
.
.
.
se pegotea en mi alma la tristeza constante.
Es que nací pequeña, nací mariposa
y espinas me rodean
punzantes, ponzoñosas...
Tuve que beber de tu miel
y envenenarme para poder crecer.
¡Alma muerta, alma hueca...!
Los rincones me asechan,
ya no sé donde descansar
solitaria y soñar...
.
.
.
::
::
::